El delantero mexicano tiene asumido que deberá pasar por el quirófano, pero ahora quiere ayudar al equipo
Giovani dos Santos ya está de vuelta. Ayer le dieron el alta médica y el mexicano podrá ponerse a las órdenes de Frank Rijkaard cuando este lo crea conveniente. El mexicano lo ha pasado mal todo este tiempo por culpa de su tobillo y tiene asumido que deberá pasar por el quirófano cuando acabe la temporada porque lo que quiere ahora es ayudar al equipo aunque tenga que
jugar infiltrado . "El golpe que recibí contra el Alcoyano fue muy fuerte y las molestias en mi tobillo crecieron.

Hablé con los médicos, el entrenador y el secretario técnico y nos pusimos de acuerdo para que me infiltrase porque estaba al 40% de mis posibilidades", explicó resignado a tener que operarse cuando acabe el ejercicio. "La decisión de infiltrarme es la correcta para mí y para el equipo pero cuando acabe la temporada me tendré que operar sí o sí", desveló.
Acerca de su futuro, Giovani apuntó que siempre se ha visto jugando en el Barça y que no cree que deba ser en otro equipo donde debe seguir creciendo. "No puedo evitar los rumores que salen sobre mi futuro pero yo vivo el presente y ahora estoy aquí, que es donde me gustaría seguir el año que viene", dijo sincero.
El mexicano negó que haya malos rollos en el vestuario y defendió a un Ronaldinho que está en horas bajas a capa y espada: "Estoy seguro de que volverá a ser el de antes. Nosotros está claro que preferimos que forme parte del vestuario porque nos ayuda mucho y todos sabemos que un futbolista de primera no puede estar siempre bien".
Por otra parte, señaló que la Liga aún es posible y habló del buen momento de Bojan Krkic, del que negó que tenga envidia. "Sólo espero que compartamos juntos el futuro en el campo. Bojan ya es el presente y estoy contento de que les salgan tan bien las cosas", sentenció un Giovani que espera que la suerte se le ponga de cara en el futuro.