Tras el 4-1 de Madrid, los blaugrana no se rindieron y lograron un 3-0 en el Mini. Ganaron el torneo en Soria.
Será la primera vez que se midan a los mayores, pero
Bojan y Giovani ya saben lo que es enfrentarse a todo un
Real Madrid. Y seguro que sus rivales blancos también se acuerdan de ellos. Los hoy jugadores del primer equipo blaugrana dejaron sin la final de la
Copa del Rey juvenil al equipo de la capital.
El
Real Madrid ya celebraba prácticamente el pase con el 4-1 de la ida, pero no contaba con que el equipo entrenado por
Alex García tenía en sus filas al de
Linyola, al mexicano y, también, a
Marc Crosas.
El partido en el
Mini Estadi parecía que se había convertido un trámite para los blancos, puesto que el Barça necesitaba un 3-0 para pasar a la final, que se iba a disputar en
Soria. Para colmo de males, el partido empezó con dificultades para los chavales de
Alex García pues transcurrida la primera mitad, los blaugrana aún no habían sido capaces de abrir el marcador, por lo que el milagro debía producirse en la segunda parte.
Y así fue.
Bojan Krkic no tardó ni cinco minutos en marcar el primero de los tantos. Marcó con un disparo ajustado desde fuera del área que abrió el camino de la sonada remontada. El
Real Madrid acusó el golpe. Tanto que, cinco minutos más tarde, el hoy jugador del Barça B,
Toribio, hizo el segundo aprovechando un pase al hueco de
Jeffrén.
Pero todavía faltaba el tercero para conseguir la clasificación. Llegó a
diez minutos para el final, con el Barça lanzado al ataque.
Marc Crosas envió un pase magistral a
Giovani y el mexicano superó a
Reguero, guardameta blanco, en lo que fue una explosión de alegría en blaugrana.
Esa eliminatoria de
semifinales acabaría siendo una auténtica previa de la gran final pues el equipo de
Alex García acabaría ganando la
Copa del Rey al Zaragoza en Soria.
Con Bojan, Giovani y Crosas pocos equipos se resistían. Lo mejor de todo es que de toda esta historia, sólo ha pasado año y medio. Mañana, esos tres jóvenes talentos pueden escribir un nuevo capítulo y esta vez, con los grandes.