Más de un técnico me ha hecho saber que el joven jugador azulgrana tiene muchas virtudes, pero también un gran defecto que debe corregir si quiere llegar a la cima. Me aseguran que Giovani tiene la costumbre de correr con la cabeza mirando al suelo y que sería bueno que la levantara para de esa forma pasar la pelota al compañero mejor colocado.