Giovani, Guardado, Nery y Ochoa quieren llevar al futbol mexicano a escenarios hasta ahora prohibidos
Es una generación comprometida. Y no está en sus manos decidirlo. El destino les ha puesto una cita.
Lo aceptan: no quieren irse con las manos vacías cuando el mundo les ofrece a manos llenas.
No quieren irse con las manos vacías como tantos otros que tantas veces antes intentaron lo mismo.
El futbol mexicano es un desierto, un páramo en el que sólo aparecen dos oasis que ya casi parecen espejismos: la conquista de la Copa Confederaciones en 1999 en el Estadio Azteca ante Brasil y la Copa del Mundo Sub-17 en Perú y también ante Brasil.
Los réditos para vivir de semejantes conquistas se han agotado.
La nueva generación de futbolistas mexicanos asume el desafío.
No se trata de si quieren, se trata de que pueden y se trata de que deben.
Afortunadamente no sólo quieren sino que se comprometen.
Ellos quieren llevar a México a escenarios hasta ahora prohibidos para el futbol mexicano.
No se conforman con la meta mítica del quinto juego en una Copa del Mundo, que se ha convertido en un monumento torvo al conformismo.
Aclaran juntos que no pueden solos.
Aclaran Nery Castillo, Giovani dos Santos, Guillermo Ochoa y Andrés Guardado, que debe ser un compromiso colectivo y aunque asumen su propio reto establecen que son parte de un conglomerado en el que militan jugadores veteranos.
La mezcla, reconocen, seduce, motiva y aceptan a Hugo Sánchez como guía eventual y generacional de esta cruzada.
Giovani dos Santos es el hijo prodigio de un futbol que es hijo pródigo cada cuatro años en copas del mundo.
Militante del Barcelona, ídolo efervescente de dos naciones y un balompié, ya endulzó el paladar adolescente con el título del Mundial Sub-17.
"Es una vida de sueños cumplidos poco a poco. Fuimos campeones del mundo, ahora estoy en el Barcelona, ya jugué con México. Es un gran futuro por delante en la medida en que yo mejore, evolucione, aprenda y merezca las cosas dentro de la cancha", explica Giovani.
"Sería fantástico que en la próxima Copa del Mundo podamos ayudar a México a ser un protagonista. Todos queremos que así sea. Primero tenemos que clasificar y después prepararnos bien", comenta.
Pero Giovani y el resto de los mencionados tienen una meta intermedia, una ceremonia de graduación: los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
"Es la meta inmediata. Queremos clasificar y pelear una medalla. Creo que México puede ganar una medalla porque hay un trabajo que se enfoca en ello", dijo el jovenjugador.
Apadrinado por Ronaldinho, "quien platica mucho, casi diario, con mi papá (Zizinho), para ayudarme", Giovani explica que sin hablarlo percibe en todos esa decisión de ser la generación del cambio para el futbol mexicano.
"No es sólo responsabilidad nuestra, pero aceptamos lo que nos corresponde, sería especial para nosotros que le diéramos a México el punto de partida para cosas mejores", explica Giovani, quien deja constancia de ser un tipo que madura dentro de su juventud en ese paraíso exigente y absorbente que es el Barcelona de España.
Andrés Guardado vive un despegue vertiginoso como el de Giovani. Titular en Atlas, Copa del Mundo en Alemania, elogios y su transferencia al Deportivo La Coruña, donde ha sido adoptado por la tribuna.
El "Principito" tiene más argumentos que Giovani sobre el tema, porque vivió la doble frustración ante Argentina, en Alemania 2006 y Venezuela 2007.
A pesar de sus gozos personales, conoce el sentimiento de tener las manos vacías como seleccionado mexicano.
"Imagínate: dejamos ir la Copa Confederaciones, perdimos con Estados Unidos y en la Copa América nos quedamos a un paso de la final".
"Sé que hay miles de futbolistas en el mundo que no llegan a su selección, que no llegan a un Mundial, en ese sentido ya soy un privilegiado, pero en esta selección de México nadie se conforma con eso, queremos más".
Muchas generaciones de futbolistas se han ido con las manos vacías…
"Creo que cada futbolista profesional tiene sus propios triunfos con sus clubes, de manera personal, pero hablando de una selección nacional, es distinto. Yo no quiero irme con las manos vacías, no quiero ser protagonista de un ya casi o un ya merito", explica Andrés Guardado.
"México va a conseguir pronto resultados importantes. Ya llegó el momento. Se respeta nuestro futbol, se le admira, se habla de jugadores mexicanos, habemos muchos en Europa ya compitiendo y con éxito como Giovani, Carlos Salcido, Pável Pardo, Nery Castillo, Rafa Márquez y Ricardo Osorio".
"Es como dices, la generación que puede provocar el cambio para México", indica el todo terreno del Deportivo La Coruña.
Nery Castillo llegó con sangre uruguaya, educación griega y acta de nacimiento mexicana.
Una mezcla que se ha visto complementada con su paso por las aulas del futbol brasileño en la vecindad con Uruguay donde creció.
Vino, vio y venció. La afición lo adoptó de inmediato.
Abierto, franco, bronco, genial, se ha puesto la camiseta y fue el primero en enviar mensajes ambiciosos.
"Yo creo que México ha demostrado que está en el momento de pelear con los grandes, de aspirar a los grandes torneos. Hay grandes jugadores, cada vez hay más en Europa, todo esto se reflejará en una selección de nivel para competir y aspirar a grandes triunfos", indicó el delantero del Shakhtar de Ucrania.
"Se compite para ganar, se compite para ser el mejor en todas las competencias, ningún futbolista profesional puede pensar de otra manera. Uno juega para ser campeón y creo que eso yo lo siento en todos los jugadores mexicanos y eso quedó demostrado en la Copa América", indicó Nery.
"Yo no quiero hablar de otros jugadores, de si han ganado o no, creo que lo importante es que hay un buen grupo de jugadores, tenemos un técnico que nos contagia y nos motiva para ganar y vamos a tratar de conseguir escribir una historia distinta, mejor que las anteriores", indicó Nery Castillo.
Guillermo Ochoa no habla del panorama individual (su equipo América pasa por un mal momento).
Consolidado como el mejor portero de México explica que el horizonte para el futbol mexicano es generoso.
"Vamos a llegar al Mundial en plena madurez. Es un grupo de jugadores que tiene a futbolistas que están en Europa, que tiene experiencia en competencias importantes y que aparte ya en el futbol mexicano cada vez se vuelve más fuerte y competitivo a nivel de clubes, cuando podemos jugar contra Sudamérica prácticamente todo el año", indica el portero del América.
"No se trata de cuánto hemos ganado en nuestros clubes, lo importante es lo que todos queremos ganar con nuestra selección. No queremos pasar a la historia como un grupo de futbolistas que quiso y no pudo. Es como dices, nadie quiere irse con las manos vacías", explica el guardameta.
Para Guillermo Ochoa la alquimia entre experiencia con sangre veterana y sangre nueva, van a permitir a Hugo Sánchez armar una selección de alta competencia.
"Sí hay mucha sangre joven, pero también hay experimentados que serán muy valiosos para darle solidez al grupo".
"Pero, necesitamos trabajo, partidos de preparación, concentraciones, unión entre todos y de esa manera se puede encontrar el momento adecuado para darle a México esa satisfacción que todos queremos en Juegos Olímpicos y en la Copa del Mundo", comenta Guillermo Ochoa.